LOS BUENOS CHISTES: No todos lo creen, pero la mayoría lo repite y entonces es como si lo creyeran. Dentro de cada persona, hombre o mujer, hay otro casi igual. Algunos peligros le dan más miedo a éste que al de afuera, que es el que todos conocen y tiene nombre. Por eso el miedo hace temblar: es el otro que adentro se sacude tratando de salir del que lo envuelve y lo pone en peligro.El otro duerme y no oye casi nada, salvo los chistes. Los chistes no se cuentan para la gente, sino para el otro que está adentro del que va a oírlos. Ahí el otro de adentro despierta y quiere salir para contarles a todos lo que acaba de oír. Salta adentro, choca contra la cáscara del cuerpo y así produce los sacudones de la risa.
Los mejores chistes son los que despiertan al otro de adentro, por eso hacen sacudir más y dan ganas de cagar y mear como si cagando y meando la gente pudiera sacudirse a ese otro que le molesta adentro.


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